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¿Qué hace el SER?

La Ley de organización profesional establece una serie de obligaciones del SER:


Asesorar a la Administración y al Parlamento
 
La tarea más conocida del SER es emitir dictámenes sobre las líneas principales de la política social y económica. El Consejo comunica a la Administración sus opiniones sin que sea necesario que se le haya pedidio previamente. Las argumentaciones y los puntos de vista que se recogen en los dictámenes muchas veces influyen en el debate público de las cuestiones sociales y económicas, tanto dentro como fuera del Parlamento.
La Administración no está obligada a seguir las recomendaciones del Consejo, sino que puede tomar sus propias decisiones. Sin embargo, tácitamente se acepta que informará al Consejo de si va a adoptar o no una recomendación, justificando también su postura .

El público puede encontrar los dictámenes del SER en en forma impresa y también en Internet. Abarcan un amplio y variado abanico de asuntos sociales y económicos de los siguientes campos:

  • política macroeconómica
  • organización económica
  • infraestructura física y accesibilidad
  • desarrollo sostenible y política medioambiental
  • seguridad social y pensiones
  • funcionamiento del mercado de trabajo y relación de éste con la educación
  • cogestión y ley de sociedades
  • asuntos de consumo
  • cuestiones principales relativas a la integración europea

El valor de los dictámenes del SER reside de forma particular en la combinación de “competencia” e “interés público” que puede aportar al debate social y económico. En cuanto al aspecto de la competencia, los miembros designados por la Corona y los interlocutores sociales tienen una notable experiencia, los primeros por el cargo que desempeñan y los segundos por su actividad cotidiana en la industria. Esta complementariedad de las perspectivas que se reúnen en el SER genera una valiosísima base de conocimientos.

Los dictámenes del SER indican también hasta qué punto los interlocutores sociales apoyarán los objetivos y propuestas del gabinete. Tanto las asociaciones de empresarios como los sindicatos están representados en el SER básicamente para defender los intereses de sus miembros, intereses que en parte pueden ser distintos o en parte pueden coincidir, como es el caso de mantener la calidad de la formación profesional. En sus informes, el SER insta a los interlocutores sociales a tener presentes en sus trabajos y negociaciones el interés del público en general.
Estos informes no se limitan meramente a exponer la postura del SER en las distintas cuestiones. El SER presenta sus propuestas políticas apoyadas en un análisis que permite comprobar si efectivamente las propuestas atienden al interés público y al bienestar nacional.

En ellos la Administración puede encontrar un generoso respaldo a un objetivo político determinado. Cuando el SER publica un dictamen consultivo de apoyo unánime a un asunto concreto, la Administración puede esperar el respaldo decidido a su política industrial y comercial. Si, por el contrario, en el informe se rechaza la medida y se opta por una solución distinta, seguramente la Administración verá que sus planes carecen del favor de un sector esencial de la sociedad.

¿Tienen influencia los informes consultivos del SER?

Aunque los informes consultivos del SER no son vinculantes, las medidas tomadas por la Administración en general reflejan la postura del SER. Un aspecto destacado en este sentido es el grado de acuerdo logrado por empresarios, trabajadores y miembros designados por la Corona en su valoración de los planes de la Administración. Un informe unánime del SER es una poderosa señal para la Administración. Tres cuartas partes de los informes consultivos del SER fueron unánimes durante los años 90, mientras que al menos en el 40% de los no unánimes se presentaba una misma opinión respecto a las líneas generales de la política.


Ejercer el control de las organizaciones interprofesionales y las organizaciones profesionales 
 
Otra de las tareas del SER es el control de las organizaciones interprofesionales y de las organizaciones profesionales. Se trata de entidades de derecho público de sectores concretos de la industria y el comercio, administradas por los representantes de los empresarios y de los trabajadores. Estas organizaciones ofrecen un foro para llegar a acuerdos y establecer las disposiciones que consideren más favorecedoras para su sector. Esta colaboración se centra en aquellas actividades que las empresas no pueden desarrollar por sí solas, tales como campañas publicitarias conjuntas, promoción de las exportaciones, garantía de la calidad de los productos o puesta en marcha de proyectos de mejora de la explotación empresarial. Ejemplos conocidos son las medidas tomadas por la organización que representa a los pintores para darles trabajo durante los meses de invierno, o el principio de gestión total de la cadena de producción aprobado por la organización de criadores de ganado y productores de carne para garantizar la calidad. La carne que lleva el sello de la organización ha sido sometida a controles de calidad en todas las fases, desde la cría hasta la carnicería.

Estas organizaciones también están involucradas en la aplicación de medidas gubernamentales, lo cual es una ventaja, porque las organizaciones implantan estas medidas sólidamente en sus sectores correspondientes. Por ejemplo, a petición del gobierno participan en el cumplimiento de las directivas de la Unión Europea.
Aunque, en cierto modo, son una autoridad, esto no significa que sean omnipotentes dentro de su sector. Sus acuerdos y sus actividades nunca deben contravenir la normativa ni atentar contra el interés general.
El SER se encarga, entre otras cosas, de controlar las finanzas de las organizaciones y vigilar la aplicación de sus competencias.

¿Qué son las organizaciones interprofesionales y profesionales?

Las organizaciones interprofesionales reúnen a aquellas empresas con un mismo producto, desde la materia prima hasta el producto final (como es el caso de la organización de criadores de ganado y productores de carne, desde la cría hasta la mesa). Las organizaciones profesionales representan a empresas con funciones similares dentro de la economía, tales como los minoristas o los hoteleros. Más de un millón de trabajadores y casi 400.000 empresas, la mayoría de pequeño tamaño, pertenecen a sectores organizados de esta forma. En el 2008, había once organizaciones interprofesionales y seis profesionales.

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Ley de comités de empresa 
 
Por la ley de comités de empresa (Wet op de ondernemingsraden - WOR) se delegan diversas tareas en el SER. Éste impone una cuota para financiar la educación y la formación de los miembros de los comités de empresa. La cuota debe ser abonada por aquellas empresas que están legalmente obligadas a constituir un comité de empresa, es decir, las que tienen 50 empleados u más. El SER también forma los comités profesionales y dictamina en las solicitudes de exención de la WOR.


Normas de conducta en materia de fusión de sociedades, estipuladas por el SER en el 2000
 
En 1970 el SER estipuló por resolución las normas de conducta en materia de fusión de sociedades. Estas normas de conducta, también llamadas Código de conducta en materia de fusiones del SER, han sido determinadas para proteger los intereses de accionistas y trabajadores, en caso de una oferta pública de adquisición de acciones, o una fusión de sociedades. El Código de fusiones no goza de un fundamento legal y tampoco está basado en algún poder reglamentario del SER. Está basado en la disposición de la industria y el comercio holandeses de observar las normas voluntariamente.

A partir del 5 de septiembre de 2001, el SER supervisa nuevas normas de conducta en lo relativo a fusiones. El antiguo Código de conducta en materia de fusiones de 1975 ha sido subdividido y las reglas para los efectos de ofertas públicas han sido trasladadas, íntegramente y sin modificaciones de importancia, a la Ley de supervisión del comercio de valores. Esto significa que la supervisión de las ofertas públicas ha adquirido una base legal. La institución competente es, a partir de la misma fecha, la 'Autoriteit Financiële Markten (AFM)'.

El segundo componente del antiguo Código de fusión es una regulación de la participación de los empleados en la empresa afectada. Dicha regulación ha quedado sin modificar en la nueva regulación y armoniza con las reglas similares como quedan expresadas en la Ley de los comités de empresa. Disminuyendo el número mínimo de trabajadores de 100 hasta 50, el ámbito de aplicación de las nuevas normas de fusión ha sido extendido. Por otro lado, de ahora en adelante ya no es necesario registrar fusiones en las que la empresa absorbida cuenta con menos de diez trabajadores.

El dictamen del SER, de conferir también una base legal a la parte de la regulación que concierne a los trabajadores, extendiendo su ámbito de aplicación hasta el sector público, organizaciones sin fines lucrativos, y profesiones liberales, no ha sido adoptado por el gabinete.

Las fusiones previstas deben notificarse al secretariado del SER. De surgir un conflicto sobre el cumplimiento de las reglas, las partes pueden recurrir a un comité de conflictos que está integrado por cinco personas.
 

Estimular a la Autoregulación en el ámbito de los consumidores 
 
Una de las competencias que la ley asigna al SER es estimular el desarrollo deseado en la industria y el comercio. Como parte de esta competencia el SER fomenta el dialogo entre asociaciones de empresarios y consumidores para llegar asi a unas Condiciones Generales equilibradas. Estas Condiciones Generales son la “letra pequeña” que aplican los empresarios en la compra de bienes o servicios por parte de los consumidores. La pieza que completa esta forma de autoregulación es la institución de un comité de conflictos del que tanto empresarios como consumidores son miembros. Este tipo de acuerdos potenciados por el SER se ha alcanzado en multitud de sectores y su número sigue en aumento.